El gobierno colombiano, se encuentra en estos días en un ataque frontal contra la Nicaragua Sandinista y la hermana Ecuador. Se siente protegida por la banda criminal de George Bush y sigue en su política de amenazas y de violaciones a las normas de respeto a las soberanías de nuestros países. Dejarle al hampón de Álvaro Uribe seguir en su escalada provocativa, traerá sin ninguna duda una situación de violencia en nuestra región. Es hora de que si de verdad queremos ser distintos y ser consecuente con los postulados de libertad, de democracia participativa, enseriemos toda nuestra relaciones con el vecino País, porque ya esta bueno de ser una especie de cloaca para la Colombia actual, leemos los recientes informes de organismos internacionales, tanto aquellos que tiene que ver con lo relativo al narcotráfico, así como los encargados del tema de los refugiados, en esos leemos también que han crecido las violaciones a los derechos humanos, donde se confirma que Colombia mantiene a una población de más de 3,5 millones de personas desplazadas por la violencia, también se informa que Venezuela ha recibido a mas de 280 mil de estos desplazados y Ecuador a más de 250 mil, siendo de esta manera Colombia colocada como el segundo país a escala mundial, después de Darfour, Sudan. Por el número de desplazados. Por cierto entre esos dos países las cifras se estrechan, y en cualquier momento Colombia se convierte por obra y gracia de la oligarquía colombiana en “dueños” del primer lugar… otro de “los trofeos“ que ha conseguido la narco-república es la de ser el primer productor de cocaína del mundo, y para nuestras desgracias por cercanías, somos usados como puente en su crímenes del trasporte hacia Europa principalmente, ya que para los Estados Unidos, usan a México y Centro América como transito.
Todo esto ocurre cuando es mayor la presencia militar y económica de los EEUU en Colombia, y cuando bajo el pretexto de la Lucha Anti-drogas, dichas fuerzas extranjeras se involucran más y más en la violencia social que reina en ese país desde hace mas de 50 años, tambien se organizan fuerzas en diversos frentes para agredir a los vecinos, siendo por supuesto la Venezuela Bolivariana sin duda alguna su principal objetivo, NO debemos dejarnos engañar, cualquiera razón o posición que evite que nuestro pueblo tome las necesarias medidas, tiene que interpretarse como un servicio a nuestros enemigos… no se puede entender de otra forma, porque mientras demostremos una actitud pusilánime, seguirán actuando los mercenarios de la narco república en su accionar diario de sicariato y de la dominación cada vez mayor de algunos estamentos financieros , de negociados en áreas tan delicadas como es el del petróleo, del aluminio y de los alimentos subsidiados, los cuales “alimentan” a densas poblaciones de la frontera del vecino país.
La denuncia tiene que ser un derecho obligatorio de los revolucionarios venezolanos, en ella se debe examinar todas las actuaciones de aquellos encargados de preservar la integridad de la Venezuela Bolivariana (Policías, cuerpos de inteligencia, ejército, etc.). Porque es por aquí por donde se empieza a perder de verdad nuestra patria, lo otro es simple retorica, como dicen paja.
Otra de las muchas medidas debe ser, la de meter bajo lupa todos los movimientos económicos de nuestra frontera con el vecino país, (importaciones, exportaciones, cambios de monedas) especialmente aquellos que tienen que ver con lo relacionados a los derivados petroleros, al igual que los que involucran a la obtención de documentos de identidad, ya que se ha comprobado por países europeos que muchos narcotraficantes detenidos en flagrancia, poseen documentaciones nuestras. De una vez por toda toca actuar y dejar la retorica a un lado, porque nuestro pueblo esta empezando a dar muestras de impaciencia y por acá nadie tiene pasta de Gandhi.