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Perfil de un Revolucionario (II)
Por: Marbelys Mavárez Laguna*


Aunque el tema del perfil ha sido altamente cuestionado por mí, en
particular en los espacios laborales, desde donde se "evalúa" "el
perfil de un aspirante" a ingresar a una institución u organización
de la administración pública o privada para, generalmente,
obstaculizar la incorporación de dicho aspirante (no para
facilitarla), en esta ocasión haré un ejercicio a partir del cual se
darán algunas nociones de lo que, considero, sí debe ser el perfil de
una mujer u hombre revolucionarios. Debo añadir que ya el 18 de
diciembre de 2007 apunté algunas características que, en lo personal,
considero debe tener alguien que crea firmemente en las
transformaciones de la humanidad para dar lugar a las
transformaciones de las sociedades.

Pues bien, lo primero que debo asomar consiste en que un hombre o
mujer revolucionarios deben tener convicción de su ideología, su
carácter no se doblega ante caracteres impregnados de formas de
pensamiento conservador, cuyo propósito consiste en mantener el
status quo o generar procesos de subyugación.

Un revolucionario, además, tiene un amplio y profundo sentido del
amor. De manera tal que no sólo se ama a sí mismo, sino que tiene la
capacidad de amar al resto de sus compatriotas.

Ante escenarios de confusión aclara las dudas, mitiga las angustias…
pues de lo que se trata es de volver el tiempo un aliado para asuntos
de trascendencia… El tiempo, pues, sería un vínculo indispensable
para devolverle a los sujetos sociales, mujeres y hombres, su
libertad…

En la ocasión anterior (18 de diciembre de 2007) señalé que un
revolucionario es alguien desprendido de lo material. Y ciertamente
considero que es así. Lo material, debo explicarlo en esta ocasión,
no debe ser asumido en su concepción tradicional. Las cosas, objetos
materiales, bienes, etc, no deben considerase como un fin en sí
mismo. Deben ser asumidos como consecuencia o producto de esfuerzos.
Deben venir por añadidura cuando las acciones transformadoras de
mujeres y hombres son impregnadas de esfuerzos.

Una consigna socialista –de la cual estoy segura que muchos no asumen
como parte de su praxis- señala que a cada quien según sus
necesidades y de cada quien según sus capacidades. A esto me he
referido.

Lo anterior significa que un Estado debe garantizar las condiciones
para promover la transformación de la gente, para que acceda a las
prerrogativas de ese Estado. Pero, lo sabemos, las circunstancias de
hombres y mujeres no son iguales. De manera tal que las capacidades,
las aptitudes y actitudes varían, ya que las condiciones socio
históricas, lo he dicho antes, no son iguales. En consecuencia, un
Estado Socialista debe ofrecer a cada quien en función de sus
necesidades. De esta forma, se estaría distribuyendo de manera
equitativa la riqueza. Y estaríamos en el marco de un Estado de
justicia social.

Un revolucionario, además, se asume como parte indivisible del
Estado. Esto se traduce en lo siguiente: Aquí no hablamos de un
Estado apartado del sujeto social. De manera tal que la puja por
lograr la debida y oportuna respuesta de éste es, incluso, consigo
mismo. El Estado, pues, no es una entelequia o ajeno a hombres y
mujeres.

Pues bien, reitero mi tesis según la cual es necesario unir a los
verdaderos revolucionarios a los fines de lograr la transformación
necesaria que, debo subrayarlo, va más allá, pero mucho más allá, de
la gestión de Gobierno que actualmente están acometiendo algunos de
los que acompañan al Presidente Chávez. Es un asunto de conciencia,
de verdadera conciencia revolucionaria. Y no podemos seguir esperando
otras acciones o decisiones. El poder está en nosotros, tal como lo
ha dejado claramente establecido el Primer Mandatario quien expuso
sus ideas en 1992 y 1993 en la Agenda Alternativa Bolivariana, con
miras a la reestructuración del Estado, del sistema político y a
lograr un verdadero viraje de la situación socio-económica por la que
atravesaba el país. Ideas, dicho sea de paso, realmente
revolucionarias. Pero en este sentido falta mucho por hacer.

*Periodista, Trabajadora Social

Profesora de la UBV

marbemavarez@yahoo.es

 

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