REVOLUCIÓN: SINÓNIMO DE TRABAJO, ANTÓNIMO DE VAGANCIAS.
Muchas veces he y seguiré enfatizando que la Revolución significa entrega total a la lucha por
alcanzar el bienestar del pueblo, significa desvelos y sacrificios cotidianos y que aquellos@ que
participamos en ella tenemos que luchar por ser la clase de hombres y mujeres nuevos@ con que soñara el
Comandante Mítico Ernesto "Che" Guevara, que describiera José Martí en su Pedagogía de Amor y que
ejemplariza Fidel en su lucha sin tiempo y sin fronteras.
Los revolucionarios no tenemos derecho a descanso ni a cansarnos, si así fuera, el "Malecón Verde
Olivo Comandante Fidel Castro" no nos estuviera dando sus reflexiones revolucionarias desde su lugar de
recuperación o el "Che" se hubiera quedado en el Ministerio y no se hubiera ido a cortar caña a la manigua
cubana junto a su pueblo, ni el "Lince del Orinoco" anduviera a lo largo y ancho del mundo y de Venzuela
predicando y poniendo en práctica los dictados bolivarianos y martianos, ni Engels hubiera dedicado su vida
a la creación de su obra científica y se hubiera dedicado a cuidar las industrias de sus padres, ni Karl Marx
hubiera producido Des Kapital y ni sus hijas hubieran muerto por falta de medios, ni Rosa Luxemburgo
hubiera expuesto su vida hasta ser asesinada por los oscurantistas de su tiempo, ni Federico García Lorca
hubiera marchado a las filas revolucionarias españolas, ni Farabundo Martí hubiera repartido todas sus
haciendas para hacerse a los campos de batalla de la Revolución Internacional, ni el padre de la patria
cubana José Martí hubiera montado corcel de guerra y caído antes las balas enemigas, si no fura así,
nuestro Shafick se hubiera dedicado a los negocios familiares y no hubiera muerto de una forma aun no
explicada después de venir de una larga jornada revolucionaria en Bolivia, ni Enrique Álvarez (miembro de
las catorce familias de la élite oligarca salvadoreña) se hubiera unido a las luchas Farabubduistas para
terminar decapitado por miembros de la misma clase a la cual pertenecía . Tenemos miles de ejemplos de
humanos dignos y honorables, de verdaderos revolucionarios, de ahí que la revolución no es para vagos ni
los vagos pueden ser revolucionarios.
La revolución demanda trasformación. De los cascarones güeros del pútrido sistema del que todos
venimos a ser seres de la nueva clase, humanos dedicados a la fraternidad, a la formación ético-moral y
filosófica que nos permita diferenciarnos de nuestros enemigos y que al mismo tiempo nos capacite para
poder llevar adelante los objetivos del proceso, si no luchamos por obtener dicha formación seremos las
ostras remóricas que retrasarán el desarrollo del proceso mismo y que en consecuencia el tren de la
historia nos dejará. En este camino encontraremos seres que no pueden vencer los vicios del espejismo
capitalista, seres que no tratan, seres que tratan, pero no lo logran y es solo el amor al pueblo, el amor a ti
mismo, la formación ideológica permanente lo que nos puede sacar de ese hosco pozo aterrador repleto
de aguas viscosas que es el sistema capitalista. Muchos llegan al proceso con la visión robolucionaria de
llenar sus alforjas con el sudor del pueblo, otros@ ególatras llegan con gula del brillantismo protagonista,
otros zancadilleros llegan porque si no se agarran de esta rama caerán el abismo del olvido, déjenme
decirles: tarde o temprano las manos del pueblo les arrancará sus máscaras pordioseras y serán conocidos
por lo que son: Lumpens del atolladero y del muladar del viejo sistema.
La revolución es exigente, es como una madre que se esfuerza por dar a sus hijos lo mejor; pero
que también demanda lo mejor de parte de ellos, los revolucionarios nos exigimos a nosotros@ mismos, no
somos perfectos, cometemos grandes errores, pero somos capaces de reconocerlos , autocriticarnos y
superarlos en el menor tiempo posible. A los verdaderos revolucionarios no les importan reconocimientos,
honores, puestos elevados, salarios, sino simplemente nos interesa saber cumplir desde nuestra trinchera
las tareas que la revolución nos encomienda y cumplirlas no a medias ya que no hay medio-revolucionarios
o eres o no eres y si consideras que no lo eres y no eres capaz de asumir tu papel histórico, apártate antes
de que el tren de la historia te atropelle y otros tengan perder el tiempo limpiando la vía férrea con los
desperdicios inmundos de tu seudo humanidad.
La Revolución No Tiene Vacaciones, Ni Es Para Vagos, Ni los Vagos Pueden Ser Revolucionarios.
Paul Fortis