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Rosales no tiene quien le escriba
Por: Obed Vizcaíno
Triste destino tienen quienes han vivido siempre de espaldas al pueblo. Este es el caso de Manuel Rosales, un advenedizo en la política zuliana, y además el hombre que intentó formar una dinastía política al más antiguo estilo accióndemocratista, pero sin la inteligencia de Rómulo Betancourt, ni la astucia de Carlos Andrés Pérez.
Rosales se rodeo de gente muy capaz y preparada profesionalmente hablando, pero él, ellos y ellas, se olvidaron que el conocimiento y la inteligencia no se adquiere por Osmosis ni por inspiración de los dioses.
Mucho han tenido que bregar con hacerlo parecer un hombre capacitado y conocedor de la realidad política de la región y del país. Mucho hicieron para mejorar su léxico y su oratoria, pero el actual gobernador del Zulia lo echaba todo a perder en esos arranques de espontaneidad e improvisación, al tratar de imitar al presidente Chávez. Ese era el mayor dolor de cabeza para el equipo de asesores del sr. gobernador del Zulia.
Ahora su carrera política da un giro para atrás. Ahora aspira a una posición que sus asesores políticos deberían saber que es un suicidio político. Quiere volver a ser Alcalde de la ciudad de Maracaibo. En el supuesto que llegara a ganar Pablo Pérez, él seguiría siendo el poder detrás del poder. Ejercería la función de un superalcalde al estilo del Excalde de Nueva York, Rudolph Giuliani y manejaría a Pablo Pérez a su antojo. Que más podemos esperar de un hombre que solo hace la voluntad de los demás y en especial del imperio.
El Actual Gobernador del Zulia, tendrá que enfrentar el duro reto que le presentan sus hasta ahora aliados, a los cuales creía tener maniatados por la poderosa propaganda política de la gobernación del estado zulia, que lo presenta supuestamente, como la "fuerza del pueblo".
Tiene el escollo de Juan Pablo Guanipa, quien fue en cierta forma uno de sus aliados políticos más exitoso. El discípulo superó al maestro, o el cuervo le sacó los ojos a su amo. Ahora se pelean abiertamente por el pastel de la Alcaldía, en este pleito ya Rosales perdió.
Competir Manuel con el currículo de Juan Pablo en unas elecciones internas, sería como un reto demasiado duro. Negociar con Juan Pablo sería como que muy humillante para Rosales. El cargo de Alcalde de Maracaibo ha logrado sacar de lo más hondo de las entrañas de la oposición en el Zulia, los instintos y las ambiciones mas ocultas de la oposición venezolana.
La lucha para la oposición en el Zulia, no es por la gobernación, el Palacio de los cóndores no es la Mayor presea para los partidos opositores en el Zulia. La meta más apetecible política y estratégicamente a conquistar es la alcaldía de Maracaibo.
Manuel y sus asesores saben que la crítica que está haciendo Sady Bijani por la Inseguridad en el estado, ha sido un golpe bajo y contundente a su gobierno, aunque tenemos que tomar en cuenta que San Francisco es uno de los Municipios más inseguro en el estado Zulia y en toda Venezuela.
Sady tiene una posición irreductible con respecto a la candidatura a la gobernación, y Manuel Rosales no quiere enfrentar la maquinaria política del Alcalde de San Francisco, imponiendo la candidatura gris e improductiva de Pablo Pérez. Eso seria hundirse cada vez más en el pantano del olvido político.
El Gobernador se encuentra en su laberinto, Ya no tiene opciones políticas. Aferrarse neciamente a la Alcaldía de Maracaibo es la única opción que tiene para mantenerse políticamente vivo e intentar en las próximas elecciones presidenciales imponerse, con la ayuda de la embajada norteamericana, como candidato único contra Chávez. Lastima que ya no esté William R. Brownfield de embajador gringo en Caracas.
Lo único que debe entender Dimartino, es que ante el pleito que vive la oposición por la Alcaldía de Maracaibo, no hay que bajar la guardia en la lucha por la gobernación del Zulia. Hay fuertes intereses políticos para utilizar la Alcaldía de Maracaibo, como arma que sirva de arriete para sacarlo de la gobernación.
Para la oposición, la figura política que hay que vencer en el Zulia es Giancarlo Dimartino, porque un Dimartino fuerte y en ascenso político, dificultaría mucho la imposición de otra figura política en nuestro estado. El chavismo tiene su mejor carta en el Zulia con Dimartino, pero hay que cuidarlo. Ya comenzaron a mover las piezas para atacarlo desde la oposición del Zulia y desde el gobierno colombiano.
Ya el imperio puso la voz de alerta a los diferentes sectores de la oposición en el Zulia, para coordinar la campaña sucia contra Dimartino. Se habla que recientemente hubo una supuesta reunión en Valledupar, Colombia, entre personeros de la actual gobernación del Zulia, sectores políticos del estado, sectores de los cuerpos de inteligencia colombianos, grupos colombianos de dudosa procedencia política, y funcionarios diplomáticos norteamericanos para afinar la campaña sucia contra los candidatos socialistas en el Zulia, en especial contra Giancarlo Dimartino.
Triste papel político tendrá que jugar Manuel Rosales en estos Nuevos Tiempos políticos, en los cuales enfrenta la deserción masiva de sus partidarios hacia otras candidaturas con mayor opción de triunfo en el estado Zulia y en Venezuela. Lo veremos candidateándose para una asociación de vecinos o para un condominio, pero para ocupar un cargo politico en el Zulia, no volverá.
¡El Pueblo nunca olvida!
obedvizcaino@gmail.com
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